Matemática de la explotación

Ahora estamos en una oficina del Comité Nacional de Trabajo en la zona textil de Nueva York.

‘Compramos todos los productos de todas las fábricas (Charles Kernaghan, director Comité Nacional de Trabajo). Esta camisa se vende a $ 14,99 y a la mujer que la hizo le pagaron 3 centavos. Chaquetas de Liz Clairbone hechas en El Salvador. Valen $ 178, los trabajadores cobraron 74 centavos por cada una. Estéreos ‘Alpine’ para autos, se paga 31 centavos la hora’.

‘Estuvimos en Honduras. Nos dijeron que las condiciones en las fábricas son horribles.
En un país en desarrollo nos prohibieron la entrada con cámaras de filmar.
Las trabajadoras querían hablar con nosotros pues se dieron cuenta quiénes éramos, pero “matones” de la empresa lo impidieron y no pudimos reunirnos con ellas.
Las chicas eran muy listas y disimuladamente dejaban unos papelitos debajo de una mesa.
Metí la mano, los saqué y ellas habían escrito allí quiénes eran los dueños y cuánto les pagaban.
En uno de los papeles vimos la cara de Kathy Lee Giffor’d y debajo de ella un texto que decía ‘una parte de las ganancias de esta venta será donada a varias instituciones de beneficencias infantiles’.
Wall-Mart y Khathy Lee Giffor’d estaban diciendo que si compras estos pantalones ayudarás a los niños’.
‘Pero las trabajadoras, que nos dejaron estas etiquetas escondidas para que nosotros las leyéramos, tenían 13 años’.

- ¿Cuántos trabajan en tu casa?
- Yo sola y mantengo a ocho personas (dice una niña)
- ¿El sueldo te alcanza?
- No.

`Pero también hay que ver desde otro punto de vista (Michel Walter, empresario. Instituto The Frasser). Por ejemplo, gente de Bangladesh o la gente de China que se mueren de hambre, que lo único que tienen para ofrecer, que vale algo, es la mano de obra de bajo costo. Son ellos los que se están ofreciendo al mundo. Tienen una gran bandera que dice “Contrátenos, trabajaremos por 10 centavos la hora, porque con esos 10 centavos compramos arroz y no nos moriremos” o “Vengan a rescatarnos de esta situación”. Entonces cuando llega una empresa como Nike, toda la comunidad lo ve como un regalo del cielo’.

‘Revisamos un basurero en la República Dominicana y un día encontramos papeles que contenían una lista de precios internos de Nike.
Nike le asigna un tiempo a cada operación que realizan los trabajadores.
No hablan de minutos sino de diezmilésimas de segundo.
Al obrero le dan 6,6/10 para que realice 22 operaciones que se necesitan para hacer una camisa’.

‘En Santo Domingo se paga 70 centavos la hora o sea que por camisa se pagan 8 centavos.
Dicho de otra manera le pagan las tres décima partes del 1% del precio final de venta’.



Del documental ‘La Corporación’ de Marck Achbar, Jennifer Abott y Joel Bakan-Canadá-2003.

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